martes, 6 de julio de 2010

¿..señor Juez usted que hubiese contestado....?

Nito se dio un gran golpazo contra un gran camión de carga. Poco tiempo después, el prepotente abogado de la compañía de transporte estaba cuestionando a Nito en la corte:
-“En la escena del accidente ¿No dijo usted ‘Estoy bien’?” Preguntó el licenciado.
Nito respondió:
-“Bueno, déjeme decirle lo que sucedió. Acababa de subir a Tencha, mi vaquita preferida al…”
-“No le estoy preguntando por detalles” interrumpió el licenciado “simplemente conteste la pregunta por favor. ¿Dijo usted o no, en el sitio del accidente: ‘Estoy bien’?”
Nito respondió:
-“Bueno, acababa de subir a Tencha al pic up e iba manejando por la…”
El licenciado interrumpió de nuevo y dijo: -“Su señoría, estoy tratando de establecer el hecho de que en la escena del accidente este hombre le dijo al tráfico que se encontraba bien. Ahora, varias semanas después, está tratando de cobrar una demanda a mi cliente y creo que esto es un fraude. Por favor dígale que simplemente conteste la pregunta SÍ o NO.”
Para entonces la curiosidad le había picado al juez, quien estaba un tanto interesado en lo que Nito estaba tratando de decir, así que le dijo al licenciado:
-“Me gustaría saber qué es lo que el hombre tiene que decir de Tencha , su vaquita preferida.”
Nito agradeció al juez y continuó:
-“Gracias don juez, como estaba diciendo, acababa de subir a Tencha , mi vaquita preferida, al pick up e iba manejando por la carretera cuando este enorme trailer como de 18 llantas ignoró la señal de ALTO y le fue a dar un golpazo a mi camioncito. Yo salí volando y acabé tirado en una zanja; la Tencha también fue a parar en una zanja pero al otro lado del camino. Estaba yo tan adolorido que no me quería ni mover. Desde allí podía oír a mi pobre Tencha mugiendo y quejándose bien feo. Yo sabía que estaba terriblemente hecha mierda na'más por sus mugidos de dolor.
Poquito después del vergazo, un campesino llegó al lugar del accidente y oyendo los terribles mugidos de Tencha fue a verla. Después de ver que tan hecha mierda estaba, sacó su revólver y le pegó un plomazo en medio de los ojos. Luego vino a donde estaba yo y aún con el chopo en la mano me preguntó: “¿Y usted cómo está, cómo se siente?”
Con todo respeto su señoría, pero ¿Usted qué putas le hubiera contestado?”

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