*El Rabino Isaac Bernstein sufrió un terrible accidente que le provocó, entre otras cosas , la pérdida de su pene.*
Cuándo visitó al urólogo, desanimado y errático, fue rápidamente reconfortado: "Tranquilo rabino, ahora la ciencia combinada con la técnica, pueden solucionar cualquier problema, inclusive con circuncisión y todo".*
Le entregó un muestrario en el que había un pene pequeño a $ 1.500; uno mediano a $ 3.000 y uno grande a 5.500.*
El hombre desechó el pequeño y dudaba entre el mediano y el grande. Mientras pensaba, el facultativo le dijo que sería conveniente que lo consultara con su esposa.*
A Isaac le pareció un buen consejo y llamó a su esposa para explicarle las opciones.*
El médico, al regresar al consultorio, encontró al rabino mirando hacia el vacío con una mirada triste.*
"Y, amigo, ¿cuál es la decisión "Sara dice que, para lo que lo usamos.... prefiere remodelar la cocina..."*
jueves, 20 de mayo de 2010
El rabino
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